In the Court of the Crimson King (subtitulado An Observation by King Crimson) es el álbum de estudio debut de la banda inglesa de rock progresivo King Crimson, lanzado el 10 de octubre de 1969 por Island Records.
Las primeras sesiones del álbum se realizaron a principios de 1969 con el productor Tony Clarke, famoso por su trabajo con The Moody Blues. Tras el fracaso de estas sesiones, el grupo obtuvo permiso para producir el álbum por sí mismo. El álbum se grabó con una grabadora de 1" y 8 canales en los estudios Wessex Sound de Londres, bajo la ingeniería de Robin Thompson y la asistencia de Tony Page. Para lograr los característicos sonidos orquestales y exuberantes del álbum, Ian McDonald dedicó muchas horas a sobregrabar capas de mellotrón y varios instrumentos de viento madera y lengüeta. En algunos casos, la banda recurrió a cinco generaciones de cintas para lograr pistas con profundas capas y sesgues.
La música de In the Court of the Crimson King es considerada por la crítica como estilísticamente diversa y rítmicamente compleja. John Cunningham, de WhatCulture, afirmó que el álbum «echó por la borda el sonido blues del rock de la época. En su lugar, el grupo mostró un estilo psicodélico híbrido compuesto por acid rock, jazz y matices clásicos». Sean Murphy, de PopMatters, evaluó: «Esto no fué una pose, ni fué reaccionario; aun así, logra parecer, de alguna manera adelantado a su tiempo y también, hay que decirlo, fuera de el. Por supuesto, surgió de una época y de las mentes que lo concibieron: un espacio oscuro, sensible e innegablemente psicodélico». Añadió que, musicalmente, el álbum «habla desde lo underground, pero está arraigado en la historia y mira hacia adelante, no hacia atrás». Según el historiador musical Jeff Gold, «King Crimson abandonó la mayor parte de las raíces del R&B del rock para adoptar un estilo criptoclásico basado en la guitarra y el melotrón, que iba mucho más allá de lo que Procol Harum y los Moody Blues habían intentado anteriormente».
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| Foto archivo International Times 1969 |
El álbum contiene lo que el crítico musical Jim DeRogatis describe como «arreglos sinfónicos», con secciones de flauta y saxofón interpretadas por Ian McDonald. Se dice que su melotrón es el instrumento «dominante» del álbum, y se describe como «feroz y abrumador». El trabajo de guitarra de Robert Fripp se ha caracterizado por «fusionar de forma extraña la elegancia clásica, las explosiones de rock al estilo de Hendrix y los ritmos del jazz». La voz de Lake se ha descrito como «lastimera». Las letras del álbum se han descrito como «portentuosas» y exploran temas de conciencia social como la guerra, el colapso social y la alienación. Se han caracterizado por estar «llenas de visiones oscuras y catastróficas». Gold también señaló que la letra consiste en un "juego de palabras indirecto".
"21st Century Schizoid Man" ha sido calificado como "quizás el primer himno alternativo" por Manish Agarwal de Time Out, y DeRogatis afirmó que Fripp "nunca había rockeado tan fuerte" como en la canción, comparando su estilo con el heavy metal. La canción "I Talk to the Wind" fue escrita para el grupo predecesor de King Crimson: Giles, Giles and Fripp (la única canción del álbum en la que esto era así), pero King Crimson la conservó para mostrar el lado tierno del grupo. Según el letrista Peter Sinfield, la canción fue influenciada por Joni Mitchell; en una entrevista de 1997, afirmó que sigue siendo su letra favorita de todas las que ha escrito. Agarwal describió "Epitaph" como una balada. Describió "Moonchild" como una "espeluznante canción de amor pastoral". La canción contiene lo que se describe como un "interludio improvisado de ambient-jazz".
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| Interior de la funda desplegable del album lp In The Court Of The Crimson King |
Se dice que el tema que da título al álbum evoca una atmósfera "medieval" y contiene lo que se ha caracterizado como "arabescos folclóricos, redobles de batería rimbombantes y flauta barroca". El tema fue compuesto por el tecladista e instrumentista de viento Ian McDonald y Sinfield para su anterior grupo, The Creation, y comenzó como una canción country y western antes de su configuración final de rock progresivo.
Este album es considerado ampliamente como una obra maestra fundamental del rock progresivo, que combina influencias de jazz, sinfónicas y psicodélicas con texturas pesadas, dramáticas y experimentales. Es muy aclamado por su maestría musical, su atmósfera intensa y su icónica portada, a menudo descrito como un álbum esencial y transformador en la historia del rock. Fué el debut perfecto para la banda King Crimson y es considerado como el primer y verdadero album de rock progresivo. Son 44 minutos de puro placer audible, sin pérdidas de tiempo ni de notas musicales. Para encerrarse en una habitación con varias varitas de incienso de sándalo o pachulí encendidas y absorber la música por todos los sentidos especialmente por los oídos y la mente y el incienso por la vista y la naríz...







